martes, enero 06, 2009

Escribirte

Quisiera escribirte, para acordarme de quién eras cuando todavía eras una realidad tangible. Cuando todavía no eras un fantasma.

Quisiera que mis palabras pudieran cobrar la forma de los ángulos orgullosos de tu cuello, cuando peleábamos; o la fuerza tácita de tus manos, cuando me abrazabas.

Quisiera que los puntos de mis párrafos estuvieran hechos del mismo ónice de tus pupilas, para jugar a contrastarlos con el verde tan absurdo de tus ojos. El verde que era mi espejo. El verde que era infinito.

Quisiera desdoblar las letras y usar los hilos negros para dibujar tu cabello, justo como se veía en el instante en el que te despertabas. Tan desordenado e irreverente como tus risas y tus anhelos.

Quisiera que las sílabas tónicas de mis esdrújulas tuvieran la soltura y el ritmo de tus pasos, cuando sonaban fuertes y seguros sobre las escaleras. Cuando jugabas a perseguirme y yo a que me atraparas.

Quisiera lograr con cada coma el sonido extraordinario de tus silencios. Las pausas e inflecciones con las que le agregabas ternura o pasión a todos las historias compartidas, a todos los secretos susurrados.

Pero el tiempo hace lo que siempre hace.


Y los ángulos se humillan.
Y las manos se rinden.
Y los verdes se acaban.
Y los hilos se cortan.
Y los pasos se callan.
Y los silencios gritan.
Y eres un fantasma.

Y no puedo escribirte.


Happy Bday, you.