viernes, julio 31, 2009

¡Otro agradecimiento!

Al equipo de Notisalud por el link, en su página de Noticias Nacionales.

Check Spelling

¡Gracias!

Al Periódico La Verdad, de Maracaibo, por esta publicación.


lunes, julio 27, 2009

Para los preguntones...

Había una vez una niña como todas las niñas del mundo que le dio una gripe como todas las gripes del mundo. La niña se llamaba Alicia. La gripe se llamaba Porcina.


-Lunes: Tos. Dolor de cabeza. Nada del otro mundo.

-Martes: Quebranto. Mocos. Síntomas anteriores persisten.

-Miércoles:
Fiebre de 39. Tos como de tuberculosis. Mocos.

-Jueves:
(Ojo, hay cosas de este día que no recuerdo bien, porque en la clínica I semi-passed-out)

En la madrugada, fiebre de 40.2. Pánico en los parentals, porque se iban para Margarita y me dejaban muriéndome en mi cama. Pero yo "No problem. Ustedes váyanse a la isla tranquilos que nadie se a muerto de gripe".

Yeah, right.

A las 10am, Alicia en emergencias de la clínica, porque la gripe la estaba matando.

Las salas emergencias de la clínica son una cosa rarísima, porque todos los pacientes que están ahí sufren de una megalomanía rara que ellos juran que son los que en peor estado están, así lo que tengan sea como para cojerle dos puntos y mandarlo pa' su casa. Pero nada como llegar tosiendo un mundo y decir: "Porcina" para ganar esa competencia.

Cuando uno es sospechoso de porcina es como cuando uno es sospechoso de un crímen. Me pasan a un cuartico, a lo interrogation room, donde solo puede entrar una persona. Todos los demás (dos médicos, mi tía, y un señor que no sé quién era) me miran por una ventanita, mientras un pobre enfermero que seguro perdió el fumanchú para ver quién me cuidaba, vestido tipo space suit y armado con un termómetro, me pregunta las cuestiones pertinentes del caso.

Médicamente, es poco lo que te hacen. Te ponen una vía con suero. Te miden la temperatura cada hora. Te sacan la sangre y una que otra radiografía del torso, para asegurarse de que tus pulmones siguen ahí, fighting for their lives.

Primer test de la porcina: Mi enfermero llega con un hisopo laaaaaargo.
A: ¿Y eso es para qué?
E: Te lo voy a meter en la nariz.
A: ¿La puntica?
E: No...
A: ¿HASTA DONDE?
E: Bueno, lo más adentro posible.
No quiero entrar en más detalles. Suficiente con decir que no fue una experiencia agradable. De hecho, es material de pesadillas futuras para mí.

Resultado positivo. Y ahora mi enfermero no quiere entrar a mi cuartico. Llaman a Sanidad, para que traiga el Tamiflu.

Segundo test de la porcina:
A: ¿Ese otro hisopo es para qué?
S: Hay que volver a hacerte el examen, para el cultivo y para guardarlo en el registro de Sanidad.
A: ¿Y qué hicieron con el anterior?
S: Nada. Pero igual queremos uno nuevo.
A: ...

Resultado positivo. Alicia regresa a su casa con una caja de mascarillas, tres potes de Purell, dos cajitas de Tamiflu, y órdenes específicas, directamente de los funcionarios de la república, de no salir de su casa en mil años. Papás aterrizan en Margarita, y con la misma se vuelven a montar en un avión de regreso a Caracas.

-Viernes:
Vómitos porque el Tamiflu es demasiado fuerte. El Tamiflu es casi tan porquería como la gripe porcina, se los prometo. A uno le deberían en verdad preguntar si prefiere sentirse mal de la gripe o sentirse mal del remedio. Fiebre. Tos. Cancelan el trabajo en la oficina por una semana, gracias al pánico que causé. Empiezan las llamadas de conocidos hipocondríacos que creen que porque les arden los ojos, les pegué la porcina.

-Sábado: Amanezco curada de todo milagrosamente, el único síntoma que persiste son los side-effects del bendito Tamiflu y sólo un poquito de tos. Será una porquería el remedio, pero funciona maravillosamente. Más conocidos hipocondríacos, y uno que otro con buenas razones para preocuparse. Cuando los síntomas desaparecen, se deben contar siete días de encierro para asegurarse de que uno deja de ser contagioso definitivamente.

-Domingo, Lunes, Martes, Miércoles, Jueves, Viernes y Sábado: Vi más de un capítulo de Paris Hilton's My New BFF. Enough said. Tos.

-AFTERMATH: Mucha gente sigue sin creerme que me curé o que ya no soy contagiosa. Todavía no me acostumbro a salir de mi cuarto sin el tapabocas. Cuando toso tengo como unos segundos de pánico en los que creo que la gente que tengo cerca va a salir corriendo. Sigo con Purell para arriba y para abajo. La vida sigue, y la porcina es una gripe como cualquier otra sólo que es más bitchy. Mañana voy por primera vez al trabajo y estoy segura de que toda esta semana me va a tocar echar este cuento mil veces. Escuché y dije la palabra "porcina" tantas veces que dejó de tener sentido para mí, así que después de esta semana pretendo hacer como que la gripe porcina no existe, no existió nunca y jamás existirá. Y colorín colorado, este cuento se ha acabado.

The End

sábado, julio 18, 2009

Sintaxis


Esta mañana, mi perra Catira amaneció con una pequeña indigestión. Cuando digo pequeña indigestión es que todos pensábamos que se iba a morir. Mi hermana lloraba/gritaba/aullaba como si se estuviera muriendo "una gente". Mi papá estoico, pero con los ojos aguarapa'os. Y mi mamá tratando de manejar la situación de la hija en crisis, la hija porcina, y el marido sentimental.

Caos.

El caso es que entre una cosa y otra, mientras montaban a la perra en el carro, llamaban al veterianario, y yo desde mi cuarto gritaba que por favor alguien me explicara qué estaba sucediendo, mi familia entera se fue de la casa y me dejaron a cargo de mi tía.

Mi tía, que por cierto debe ser una de las personas que más llamadas de teléfono recibe/hace en todo el mundo, porque ella lo sabe todo, lo resuelve todo y en todo esta metida, se sentó en el sofá y procedió a relatarle los hechos a los interesados que llamaban preguntando.

Tía: Sí... Sí... Alicia no tiene fiebre hoy. Pero no sabes la última...
Tía: ...Parece que Catira también se está muriendo.

¡¿Cómo que también?! ANUNCIO OFICIAL PARA TODOS AQUELLOS QUE ME LEEN:

Yo NO me estoy muriendo. Yo no tengo previsto morirme dentro de poco tiempo. Yo lo que tengo es gripe. Y ya no tengo los síntomas, y dentro de una semana no soy contagiosa.

Lo que quiere decir que si ud. me encuentra caminando por la calle, puesto que yo no saldría a la calle si ello fuera a perjudicar a los demás, quiere decir que ud. bien puede saludarme como se debe, con beso y todo. (Abrazos, no tanto. Depende de quién sea ud.) Y oiga bien: NO se va a morir ud. de eso. Ni yo tampoco.

Gripe nos da a todos, y yo no soy la nueva Typhoid Mary.

PD: Catira se había tragado unas grapas (?) y lo que tiene es vejez extrema. Eso era todo.

viernes, julio 17, 2009

La Swine...




...TODO menos pretty.