Tenía años sin dibujar... la recta final de la tesis trajo consigo impulsos de procrastinación que desembocaron en esto.
Esta debe ser de las pocas adicciones en las que es bueno recaer.
El resultado de mi obsesión con Leyendecker:
Esto está escrito perfectamente, exactamente, precisamente.
Siempre que escribo de sentimientos me queda esta misma sensación de no haberles hecho justicia, porque ponerlos en palabras siempre es una sobre-simplificación.